martes, 6 de enero de 2015

EL PAPA A LOS JÓVENES: «HAGAN LÍO Y VAYAN CONTRACORRIENTE»




«Ir contracorriente significa hacer ruido, lío». El Papa Francisco, tal y como había hecho en la JMJ de Río de Janeiro en el encuentro con los jóvenes argentinos, lo explicó hoy ante el grupo que recibió en la basílica se San Pedro en ocasión del Año de la Fe. 
«Me dicen: “No, pero, mira, toma un poco de alcohol, toma un poco de droga...” ¡No! –exlcamó. Vayan contra la corriente de esta civilización que está haciendo tanto daño. ¿Claro? Vayan contracorriente: esto significa hacer ruido, lío». El Papa argentino exhortó a los jóvenes italianos a  «seguir adelante, pero con los valores de la belleza, de la bondad y de la verdad». 
El Pontífice también los invitó a «apostar por un gran ideal. Ustedes pueden hacerlo, tienen el poder para hacerlo. Si no lo hacen, es por flojera». Por ello repitió: «sigan adelante, hagan lío. En donde hay jóvenes tiene que haber lío». Y añadió que «siempre, en la vida, habrá personas que les harán propuestas para que se frenen, para bloquear su camino. Sean valientes y vayan contracorriente», fue el llamado final del Papa a los jóvenes.

El Papa les deseó a los jóvenes lo mejor, «un buen trabajo, alegría en el corazón». «A mí me gusta estar con los jóvenes», dijo, «porque son portadores de esperanza» y «artífices del futuro». Hablando sobre el futuro, Papa Francisco añadió: «Es una cosa hermosa ir hacia el futuro, con las ilusiones», pero también subrayó, es una «responsabilidad». «Cuando me dicen: “Pero, padre, ¡no hay nada que hacer!” ¿Cómo que no hay nada que hacer? ¡Y les explico que se puede hacer mucho! Pero cuando un joven me dice: “Qué malos tiempos, estos, padre, no hay nada que hacer”, entonces lo mando a un psiquiatra, ¿eh? Porque, de verdad, no se puede entender un joven, un chico, una chica que no quiere hacer algo grande. Luego, harán lo que puedan, pero la apuesta es por las cosas grandes y hermosas».

Antes de darles su bendición apostólica, Francisco los invitó a rezar a la Virgen, «que es la Madre de la belleza, la Madre de la bondad y la Madre de la Verdad, para pedirle la gracia del coraje: porque la Virgen era valerosa. ¡Tenía coraje, esta mujer!, exclamó el Papa. De ahí su invitación a pedirle a Ella que está en el Cielo, y que es nuestra Madre, que nos de la gracia del valor para ir hacia adelante y contracorriente».

 
Tras rezar con los jóvenes el Ave María y darles la bendición, sonriendo el Papa Francisco les dijo: «Y les pido que recen por mí, porque este trabajo es un trabajo insalubre, ¡eh!, no hace bien...
¡Recen por mí!».

PALABRAS DEL PAPA FRANCISCO A LOS JÓVENES.






Con ocasión del año de la Fe, el Papa Francisco recibió hoy miércoles a 500 jóvenes de la diócesis de Piacenza a quienes les pidió de nuevo: “ir contracorriente” y “hacer ruido, lío”.

“Me dicen: “No, pero, mira, toma un poco de alcohol, toma un poco de droga...” ¡No! –exclamó. Vayan contra la corriente de esta civilización que está haciendo tanto daño. ¿Claro? Vayan contracorriente: esto significa hacer ruido, lío”, les expresó el obispo de Roma animándoles a  “seguir adelante, pero con los valores de la belleza, de la bondad y de la verdad”.

En su diálogo con los jóvenes, el Papa Francisco les sugirió que apuesten por un gran ideal: “Ustedes pueden hacerlo, tienen el poder para hacerlo. Si no lo hacen, es por flojera" y reiteró: “En donde hay jóvenes tiene que haber lío».  En ese momento, el obispo de Roma les alertó de las propuestas que se encontrarán en la vida “para que se frenen, para bloquear su camino. Sean valientes y vayan contracorriente», fue el llamado final del Papa a los jóvenes.

Durante su intervención también quiso hablarles del futuro y les pidió “ir hacia el futuro, con las ilusiones", pero también con "responsabilidad”. “Cuando me dicen: “Pero, padre, ¡no hay nada que hacer!” ¿Cómo que no hay nada que hacer? ¡Y les explico que se puede hacer mucho! Pero cuando un joven me dice: “Qué malos tiempos, estos, padre, no hay nada que hacer”, entonces lo mando a un psiquiatra, ¿eh?, porque, de verdad, no se puede entender un joven, un chico, una chica, que no quiere hacer algo grande. Luego harán lo que puedan, pero la apuesta es por las cosas grandes y hermosas".

El Papa les confesó que le gusta estar con los jóvenes y explicó por qué: "Porque ustedes tienen en su corazón una promesa de esperanza; ustedes son portadores de esperanza; ustedes, es verdad, viven en el presente, pero ustedes están mirando hacia el futuro, ustedes son artífices del futuro, constructores del futuro".