martes, 25 de noviembre de 2014

JUNIORADO




















La comunión en el amor fraterno con todas y cada una de nuestras  hermanas  -un amor  sincero, cordial y alegre, respetuoso y misericordioso-, será a su vez signo, que testimonie, exprese y fortalezca la verdadera comunión con Dios a que conduce la oración.





"MI AMADO ES PARA MI Y YO SOY PARA MI AMADO"









Jesucristo nos invita a ser libres desde la pobreza franciscana.
El estudio ocupa un lugar importante. En la vida diaria, la oración alternada con el trabajo es, además de medio de santificación y de sustento, ocasión de encuentro con Dios. Vivimos en una continua búsqueda de las huellas de Dios, por eso la vida cotidiana se convierte toda ella en contemplación. Necesitamos formación espiritual y humana para ser fieles a la vocación y conocer y amar más al Señor. La comunión con Dios necesariamente nos lleva a la comunión con la hermana y a sentirnos miembros de una misma familia que nace del Espíritu Santo. La fraternidad es el ambiente escencial en que se desarrolla nuestro diario vivir, en:
-Oración
-Adoración Eucarística
-Trabajo
-Silencio
-Servicio
-Paz
-Alegría

¡Ven y conoce nuestra forma de vida!

Clarisas Capuchinas Sacramentarias
Calle Palomares #154 Pte.
Col. Centro. 
Durango, Durango.
email: pastoral_capuchinas_sacramentarias@hotma­il.com