Dios mío,
si nos dejáramos coger por tus
amorosos brazos,
y descansar en tus divinas manos de
Padre,
cómo cambiarían nuestras vidas....
Bella imagen que nos hace meditar en
Jesús,
nuestro Señor,
y nos hace desear ser como este niño
pequeño
en brazos de su padre...
y sonreír siempre.



No hay comentarios.:
Publicar un comentario